Orgullo iglesiano: un vino escolar de Rodeo se consagra en el Concurso Nacional y hace historia

Por primera vez, un vino elaborado dentro del departamento de Iglesia obtuvo una distinción en un certamen nacional, marcando un antes y un después para la educación técnica y la producción local. El logro pertenece a la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra de Rodeo, cuyos estudiantes consiguieron una medalla de plata en el Concurso Nacional de Vinos, evento que reúne a los mayores exponentes de la vitivinicultura argentina.

Entre más de 400 muestras evaluadas por un jurado especializado, solo 40 fueron premiadas, y el vino iglesiano alcanzó 92 puntos sobre 100, compartiendo escenario con reconocidas bodegas como Callia, Peñaflor y Graffigna.

El proyecto, desarrollado por los alumnos de séptimo segunda, fue coordinado por el profesor Nicolás Argüello, responsable de las áreas de Prácticas Profesionalizantes y Química Analítica. Bajo su guía, los estudiantes llevaron adelante cada etapa del proceso: cosecha, fermentación, clarificación, filtrado, embotellado y diseño de etiqueta.

“Es la primera vez que un vino nacido en Iglesia obtiene una medalla nacional, y más aún, elaborado por nuestros alumnos. Ellos pusieron el alma en cada paso”, destacó Argüello, emocionado por el reconocimiento.

El vino premiado fue producido con uvas criollas —también conocidas como tintoneras—, una variedad tradicional de fuerte arraigo en la historia vitivinícola del país. Las uvas fueron donadas por vecinos de Rodeo y Colola, entre ellos Yola Dojorti, y las familias de Guillermo Paoli, Chela Marinero y Roberto Ramos, quienes cedieron sus viñedos para acompañar el trabajo de los jóvenes.

La Asociación de Viñateros de Angualasto también formó parte del proceso, facilitando las maquinarias necesarias para la molienda. Esa colaboración, según el docente, fue clave para concretar una experiencia educativa que trascendió las aulas.

“Fue un trabajo que unió a la escuela con la comunidad. La participación de los vecinos, productores y colegas permitió que los chicos aprendieran haciendo, y eso no tiene precio”, explicó Argüello.

El reconocimiento no solo enaltece el nombre de la escuela, sino que abre una nueva perspectiva para Iglesia, un departamento que hasta ahora no contaba con una industria vitivinícola desarrollada. La experiencia despertó el interés de los jóvenes por un rubro con potencial productivo y turístico.

“Nos enfrentamos a bodegas con tecnología y estructuras industriales. Nosotros trabajamos con herramientas simples, pero con mucha pasión. Esa pasión fue nuestro mayor motor”, resumió el docente.

El próximo 19 de noviembre, la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra celebrará este logro con una jornada abierta a toda la comunidad. Durante el encuentro se podrá degustar el vino premiado y el membrillo rubio iglesiano, también reconocido recientemente por la Universidad Católica de Cuyo. El evento contará con música en vivo, feria de artesanos y productores regionales, en un festejo que busca compartir con la comunidad el fruto del esfuerzo colectivo.

Este vino, nacido del aprendizaje, el trabajo y el amor por la tierra, se convierte en un símbolo de orgullo y proyección para Iglesia, demostrando que la educación y la pasión pueden transformar los sueños en realidad.

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