Los primeros datos oficiales de las Pruebas Aprender 2024 reflejaron una realidad preocupante para el sistema educativo argentino, especialmente en San Juan. Solo el 37% de los alumnos sanjuaninos de tercer grado logró comprender textos complejos, según informó el Ministerio de Capital Humano de la Nación.
A nivel nacional, apenas el 45% de los estudiantes alcanzó los niveles de lectura esperables al finalizar el primer ciclo de la primaria, es decir, menos de la mitad de los alumnos evaluados. El operativo evidenció importantes diferencias de rendimiento según el tipo de escuela y el nivel socioeconómico de los alumnos.
Entre los datos más llamativos, se destacó que solo el 40% de los alumnos de escuelas estatales alcanza los niveles esperados en lectura, mientras que en el sector privado ese porcentaje asciende al 62%. Esta diferencia pone de manifiesto una brecha persistente entre los distintos tipos de gestión educativa.
El informe también reveló que, si bien el 76% de las aulas estatales cuenta con biblioteca escolar (más que el 65,7% del sector privado), los hábitos de lectura siguen siendo débiles. Solo el 50% de los estudiantes afirmó leer en su tiempo libre, mientras que casi el 80% declaró preferir ver videos cortos en redes sociales, lo que plantea un desafío adicional para la promoción de la lectura desde edades tempranas.
No obstante, en el sector estatal se observó un mayor uso de libros en clase (74,3%) y una mayor frecuencia de préstamos domiciliarios, lo que indica que estas escuelas promueven más activamente el acceso a materiales de lectura.
Desde el Ministerio informaron que la edición 2024 de la prueba incluyó “mejoras sustantivas” impulsadas por el secretario de Educación, Carlos Torrendell. Entre ellas, se incorporaron ítems con distintos niveles de complejidad, desde lectura de palabras hasta textos extensos, y se rediseñaron los niveles de desempeño, ahora divididos en seis categorías, para caracterizar con mayor precisión a los estudiantes.
Además, se modificó la forma de aplicación de la evaluación, con materiales a color, recreo incorporado y equipos de dos aplicadores por aula. También se adoptó un nuevo enfoque analítico alineado con los estándares internacionales del programa PISA (OCDE), permitiendo identificar estudiantes que antes quedaban fuera del análisis.
«Gracias a estas innovaciones, la prueba logró visibilizar con mayor precisión a estudiantes que antes no podían ser caracterizados y brindará insumos concretos para que las jurisdicciones diseñen planes operativos específicos que aceleren la alfabetización inicial», señalaron desde el organismo nacional.
Estos resultados no solo reflejan el estado actual de la alfabetización en el país, sino que también marcan una hoja de ruta urgente para diseñar políticas públicas que garanticen el derecho a una educación de calidad para todos los niños argentinos.
Los comentarios están cerrados.