Histórica reunión entre A.I.TUR.I.C. y Barrick marca un punto de inflexión en la relación comunidad-empresa

En una jornada que quedará registrada como un antes y un después, se llevó a cabo el día Jueves, en el auditorio municipal, una reunión de alto impacto entre representantes de la empresa minera Barrick Veladero y A.I.TUR.I.C., la entidad que nuclea a buena parte del entramado productivo local. La cita reunió a más de cien personas y estuvo marcada por momentos de catarsis, reclamos profundos, avances concretos y una advertencia clara: la comunidad de proveedores ya no está dispuesta a ser espectadora de un modelo extractivo que no la incluye.

Un acuerdo formal y un compromiso de transparencia

El evento dejó dos resultados concretos que fueron celebrados como avances significativos por parte de A.I.TUR.I.C. y numerosos asistentes.

En primer lugar, se firmó un Protocolo de Colaboración y Reciprocidad entre la organización local y la empresa Barrick, con la participación directa de Patricia Higuera, Analía García y Sebastián Médici, referentes de las áreas de Comunidades y Contratos de la compañía. El acuerdo busca sentar las bases de una relación más sinérgica, equitativa y responsable entre la minera y los actores económicos locales. Más allá de los nombres propios, el protocolo fue percibido como el inicio de una nueva etapa en el vínculo entre ambas partes.

En segundo lugar, Barrick asumió el compromiso formal de entregar a A.I.TUR.I.C. el cronograma completo de nuevas licitaciones previstas para la próxima temporada, en un esfuerzo por fortalecer la transparencia, democratizar el acceso a oportunidades económicas y permitir una participación más activa de proveedores locales en el circuito productivo minero.

Un auditorio lleno y una comunidad movilizada

La reunión congregó a 108 participantes, entre representantes de empresas, emprendedores, referentes comunitarios, funcionarios y vecinos. Desde el inicio, la modalidad fue abierta: bastaba con levantar la mano para poder hablar, algo poco común en este tipo de encuentros.

Aunque el clima se tornó tenso en algunos momentos, producto de décadas de frustración acumulada, el tono general se mantuvo en un marco de respeto y sinceridad. Las intervenciones fueron crudas, pero necesarias. 

A.I.TUR.I.C., una cámara con peso propio

Uno de los elementos destacados de la jornada fue el rol protagónico de A.I.TUR.I.C., que quedó reafirmada como la organización empresarial con mayor presencia

del departamento. Con sus documentos al día, una estructura democrática y una activa base de socios, la institución dejó en claro que su fuerza no radica en liderazgos individuales, sino en una gestión colectiva.

“A.I.TUR.I.C. no tiene líderes, tiene gestores. No tiene jefes, tiene estatutos. No busca poder, busca soluciones”, se expresó desde el estrado.

La organización representa a los actores del llamado “Anillo 1”, es decir, empresas y emprendimientos directamente ligados al territorio iglesiano. Desde allí, impulsa un modelo de desarrollo económico que busca equilibrar la presencia de grandes compañías con el fortalecimiento del tejido productivo local.

Tensiones inevitables y un llamado a la autocrítica

Hacia el cierre de la reunión, un pequeño grupo de socios —ocho personas— decidió retirarse del auditorio, manifestando sentirse “utilizados”. Aunque esta actitud fue lamentada por la conducción de A.I.TUR.I.C., se dejó en claro que todas las voces tuvieron espacio para expresarse, y se invitó a canalizar cualquier disenso dentro del marco institucional.

En ese mismo sentido, se reconoció la necesidad de mejorar la dinámica de participación, y se acordó implementar para futuras reuniones un sistema de palabra ordenada con micrófono, que garantice mayor equidad en la intervención de los asistentes.

Una advertencia para Barrick: la comunidad ya no es la misma

Uno de los momentos más tensos de la jornada se dio cuando se señaló de manera directa a los representantes de Barrick por su desconexión con la comunidad. Las críticas no solo apuntaron al vínculo empresa-sociedad, sino también a fallas internas de comunicación entre las propias áreas de la minera, especialmente entre Desarrollo Comunitario y Contratos.

“Barrick debe reconocer que sus sistemas de vinculación con la comunidad no están funcionando como deberían”, se afirmó desde la mesa de A.I.TUR.I.C. “La desconexión es evidente. La comunidad ha cambiado. Está despierta, organizada y decidida a expresar su disconformidad de manera firme y respetuosa”.

El desafío: pasar de las palabras a los hechos

La reunión culminó con aplausos, pero también con una fuerte sensación de que el verdadero trabajo recién comienza. El protocolo firmado y los compromisos asumidos representan un primer paso, pero aún resta comprobar si se traducirán en cambios reales, tangibles y sostenibles para la economía local.

A.I.TUR.I.C., por su parte, se comprometió a seguir representando de forma horizontal y colectiva a los productores y empresarios locales, sin ceder ante intereses externos ni divisiones internas.

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