Cámaras y referentes del sector minero destacaron el borrador de la nueva ley como un avance histórico. Valoraron el marco legal propuesto y pidieron definiciones claras para fortalecer el compre local.
Durante la jornada del lunes, se realizó la presentación del borrador de la Ley de Proveedores Mineros, realizada por los ministerios de Minería y Producción. Tras nueve meses de trabajo, referentes de cámaras empresariales y representantes del Gobierno se sentaron a una mesa común para avanzar en una normativa largamente esperada. El encuentro, intenso por momentos, dejó sensaciones compartidas: optimismo, alivio y también demandas urgentes para cerrar los puntos aún abiertos.
Uno de los testimonios más contundentes fue el de Víctor Alberto Grau, presidente de la Asociación Iglesiana de Turismo, Industria y Comercio (Aituric), quien en diálogo con RADIO MITRE definió la jornada como un episodio que quedará en la memoria institucional. “En lo personal fue una reunión histórica porque por primera vez se juntan todas las cámaras, se junta el gobierno y se logra hablar el mismo idioma y construir un enfoque muy profesional”.
Grau, sin embargo, advirtió sobre un tema que para Iglesia es crucial: la definición de qué se considera proveedor local. Explicó que, en la práctica, la comunidad iglesiana queda en segunda instancia frente a criterios territoriales más amplios, un problema que viene retrasando el desarrollo real del departamento. “Lo que nosotros insistíamos era en recurrir al sentido común y a la lógica y que se arme en anillos, prioridad uno, prioridad dos, prioridad tres”, señaló. Para la cámara, la prioridad uno debe ser la comunidad de la zona de impacto directo; la prioridad dos, el área de influencia cercana; y la prioridad tres, la provincia en general.
El dirigente lamentó, además, que Iglesia no haya logrado un progreso duradero pese a 25 años de actividad minera. La falta de un marco legal claro, sostiene, derivó en que muchos de los que crecieron económicamente se trasladaran a la capital provincial. Esa dinámica generó “crecimiento demográfico negativo” y profundizó la desigualdad territorial. Por ello, Aituric plantea que empresas externas puedan acceder a la categoría de “local” solo si cumplen requisitos concretos: establecer una propiedad, invertir, contratar personal y asentarse de manera efectiva en la zona.
Incluso propuso exigir un depósito de inversión, práctica habitual en otros países.
diariohuarpe
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