Un policía quedó en la mira por vender información de procedimientos a los barras de San Martín: los mensajes que lo comprometen

Diego Ruarte, enfrenta una formalización por presunta filtración de datos clave a la barra del Pueblo Viejo.

Este lunes se lleva a cabo la audiencia de formalización contra Diego RuartePolicía de la provincia de San Juan, acusado de vender información de procedimientos a integrantes de la barra de San Martín. La audiencia está presidida por la jueza Flavia Allende y cuenta con la participación de los fiscales Francisco Pringles, Iván Amarfil y Herrera, y los defensores Néstor Olivera y Marcelo Sández.

En la jornada salió a la luz que Ruarte, quien prestaba servicios en la UFI Delitos contra la Propiedad, habría comercializado datos sensibles que permitieron a los barras anticiparse a los allanamientos. Uno de los principales beneficiados habría sido Franco “Chorico” González, señalado como uno de los líderes de la banda del Pueblo Viejo. González fue detenido el 11 de noviembre en el barrio Costa Canal junto a su hermano Jonathan, en el marco de la investigación por los violentos enfrentamientos entre facciones.

Según expusieron los fiscales, Ruarte filtraba denuncias, pedidos de captura, órdenes de allanamiento y cualquier movimiento previsto por Fiscalía. Esa información le permitió a Chorico evadir operativos y mantenerse oculto durante meses. Los encuentros entre ambos se pactaban mediante palabras clave y se concretaban en distintos puntos acordados para entregar “la data”.

En la audiencia se conocieron mensajes extraídos del celular que González descartó mientras intentaba huir. Creyó que el aparato caería en una acequia, pero Fiscalía lo recuperó y accedió al contenido. Allí se registraron conversaciones entre el 9 de agosto y el 19 de septiembre de 2025, justo cuando la UFI avanzaba en la investigación. Entre los mensajes que comprometen a Ruarte, se leyeron frases como: “Para Diego, quiero saber qué onda, a quién pija denunciaron esos giles” y “Mirá cumpa, yo a él le pagué y quedé bien. Pidieron 200 y se los pasé”.

Los fiscales además señalaron que Ruarte pedía entradas y otros favores a cambio de la información. En otro mensaje, se registró: “Cumpa, tengo que hablar con vos”.

Ruarte fue removido de su puesto original y trasladado a la Unidad de Abordaje Territorial, donde también se maneja información sensible. Los fiscales sostienen que su accionar obstaculizó la investigación y solicitaron ocho meses de IPP y tres meses de prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial.

Otra irregularidad expuesta fue el domicilio aportado por el policía: dijo vivir en el Loteo Parque Norte, en Chimbas, pero cuando se intentó allanar la vivienda, se trataba de una construcción deshabitada. Esa dirección había sido proporcionada tanto en la audiencia como ante la Policía.

 

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