Alerta en Iglesia: el rápido reflejo de una lavandería evitó una estafa por 7 millones de pesos (audios)

Un falso cliente simuló una transferencia millonaria por error y solicitó la devolución del excedente. Los propietarios de "Lavandería Iglesia" detectaron la maniobra antes de entregar el dinero.

Lo que parecía ser un contrato de servicio rutinario estuvo a punto de convertirse en un golpe financiero devastador. Lavandería Iglesia, un comercio local, fue el blanco de un intento de estafa bajo la modalidad del «comprobante falso», una maniobra que crece en la región y que busca engañar a comerciantes mediante la presión psicológica y la edición digital.

El engaño: un pedido y un «error» de 7 millones

El hecho comenzó con un contacto vía WhatsApp. Un hombre, identificado bajo el nombre de Maximiliano Acosta (con característica telefónica de la provincia de Córdoba), solicitó un presupuesto para el servicio de lavado de ropa de cama. Tras recibir los costos, el supuesto cliente envió un comprobante de pago por la astronómica cifra de 7.000.000 de pesos.

Acto seguido, el estafador fingió desesperación, alegando que se había equivocado al digitar el monto y solicitó de inmediato la devolución del excedente.

La detección del fraude

Ítalo Navarro, uno de los propietarios del establecimiento, relató a ECO DEL VIENTO que la empresa activó sus protocolos de seguridad de inmediato. Al revisar el estado de cuenta real, constataron que el dinero jamás se había acreditado.

“El propietario detectó que el comprobante era falso. Al advertir las inconsistencias y negarse a realizar la devolución, el contacto bloqueó el número inmediatamente”, explicaron desde el comercio.

Un trabajo de inteligencia previa

Desde la lavandería destacaron que no se trata de ataques al azar. Los delincuentes realizan una investigación previa del rubro, las vías de contacto y el lenguaje técnico de los comercios para generar confianza. En esta ocasión, el tono de voz y el contexto de la temporada turística en el departamento le daban al relato del estafador una apariencia de veracidad que podría haber engañado a cualquiera.

Recomendaciones para el sector comercial

Ante la gravedad de la situación, los propietarios de Lavandería Iglesia decidieron hacer público el caso para alertar a otros comerciantes, especialmente a los adultos mayores, quienes suelen ser los más vulnerables a este tipo de presiones.

Para evitar ser víctimas, se recomienda:

  • No confiar en capturas de pantalla: Los comprobantes de WhatsApp pueden ser editados fácilmente.

  • Verificación bancaria: No realizar ninguna acción hasta confirmar la acreditación real en el Home Banking.

  • Desconfiar de la urgencia: Los estafadores suelen presionar para que la víctima no tenga tiempo de pensar o verificar los datos.

“Por suerte no entregamos el dinero y pudimos avisar a tiempo. Ojalá esto sirva para que nadie más caiga”, concluyó Navarro, remarcando la importancia de la solidaridad entre colegas frente a la inseguridad digital.

AUDIOS DE LA ESTAFA QUE NO FUE:

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