Ni Una Menos: una multitud pidió justicia por Agostina Vega y Dulce Candia

A 11 años de la primera convocatoria, la movilización estuvo marcada por los últimos dos femicidios ocurridos en el país. El comunicado oficial denunció el vaciamiento de políticas de género.

El colectivo feminista, organizaciones sociales y autoconvocados marcharon nuevamente este martes bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, al cumplirse 11 años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez.

La manifestación se realizó en un contexto marcado por el impacto de los crímenes de Agostina Vega en Córdoba y Dulce María Beatriz Candia en Misiones.

El acto central que estaba previsto para las 17 se retrasó y, finalmente, se desarrolló desde las 18:30, momento en que se leyó un documento oficial con fuertes consignas: “¡Contra el ajuste sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, vivas, libres y desendeudadas nos queremos! ¡Basta de femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio! El Estado es responsable”.

El documento fue redactado por las organizaciones feministas que integran el movimiento Ni Una Menos, y denunció la violencia patriarcal, la complicidad del Poder Judicial y el vaciamiento de políticas de género. “Entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3205 víctimas letales de violencia de género”, señalaron y repudiaron también las declaraciones oficiales que intentan negar la figura de femicidio.

«Nos movilizamos cargando la tristeza y la rabia de los femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio más recientes y de todes les que ya no están. Estamos conmovidas por el femicidio de Agostina Vega, adolescente de 14 años de Córdoba, y exigimos la renuncia del Ministro de Seguridad provincial Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del poder judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado», inició el documento.

El texto denunció el “antifeminismo de Estado” y el ajuste económico, vinculando la precarización laboral, la deuda y la violencia institucional con la falta de políticas públicas de género. Además, exigió la plena implementación de la Ley de Aborto, la Educación Sexual Integral y el reconocimiento del trabajo comunitario en los barrios populares.

La protesta buscó visibilizar la persistencia de la violencia de género y reclamar respuestas estatales frente a los femicidios y las desapariciones de mujeres y niñas ya que en Argentina ocurre un femicidio cada 31 horas.

Según datos difundidos por el Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, entre el 1º de enero y el 24 de mayo de este año se registraron 99 víctimas letales de violencia de género en el país; desde la primera marcha de Ni Una Menos fueron contabilizados más de 3.400 asesinatos de mujeres por razones de género.

La marcha se replicó en todo el país

La ciudad de Córdoba resultó uno de los sitios de mayor concentración para la marcha. El motivo fue el reciente caso de Agostina Vega. La familia materna de la adolescente de 14 años estuvo presente. También hubo convocatorias masivas en Rosario, Mar del Plata, Bariloche y otras ciudades.

En medio de la movilización de Ni Una Menos en Córdoba, la familia materna de Agostina Vega marchó y habló con la prensa, a días del caso que motivó la convocatoria feminista nacional.

“A mi nieta ese hijo de puta ya la había matado, pero que la encontraron ese mismo día, en la dirección que nosotros dimos, hubiera sido distinto. No nos hubiesen torturado todos estos días, nos sigue torturando. A mi nieta la siguen matando y mi hija es víctima también”, dijo Elizabeth, la abuela de Agostina.

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