San Luis celebró 25 años de devoción a la Virgen de Andacollo en el departamento Iglesia
En la jornada de ayer, la localidad de San Luis, en el departamento Iglesia, fue escenario de una emotiva celebración al cumplirse 25 años de devoción a la Virgen de Andacollo, una manifestación de fe que se ha consolidado con el paso del tiempo y que forma parte de la identidad religiosa de la comunidad.
La historia de esta devoción comenzó hace un cuarto de siglo, cuando una réplica de la Virgen de Andacollo llegó a San Luis desde Rawson, traída por devotos familiares de la familia Morales. Desde entonces, la imagen fue adoptada con profundo fervor por los vecinos, quienes año tras año organizan celebraciones en su honor.
En esta oportunidad, la conmemoración tuvo un significado especial, ya que también se contó con la presencia de otra réplica de la Virgen que arribó desde Chile hace un par de semanas, fortaleciendo el lazo espiritual con el país trasandino, donde esta advocación mariana es especialmente venerada.
Tradicionalmente, los homenajes incluyen una novena, procesión y misa, con la participación de vecinos, devotos, danzantes y academias de danza de todo el departamento. Sin embargo, este año las actividades se desarrollaron mediante un Triduo en honor a la Virgen, seguido por una procesión y una ceremonia religiosa celebrada por la ministra Ramona Díaz, perteneciente a la parroquia Santo Domingo de Guzmán de Rodeo.
La jornada estuvo acompañada por expresiones artísticas y culturales que le dieron un marco especial a la celebración. Danzantes rindieron su homenaje a la Virgen, participó la academia de danzas del profesor Diego Varela, los hermanos Echeverría presentaron un cuadro de baile y Oscar Castillo aportó su canto. Además, estuvo presente Ramona Solar, virreina del Adulto Mayor, acompañando este significativo encuentro comunitario.
Luego de los actos centrales, se compartió un refrigerio y facturas con todos los presentes, fortaleciendo el espíritu de encuentro y comunidad. La Municipalidad de Iglesia colaboró con el sonido, mientras que también se realizaron obsequios para la Virgen, quien estrenó un nuevo atuendo donado por vecinas del lugar, Liliana Guajardo y Mari Castillo.
Finalmente, se destacó y agradeció especialmente a la familia Morales por sostener y promover esta devoción a lo largo de los años, una fe que no conoce límites y que busca seguir creciendo para que la tradición y la fe católica perduren en estos hermosos lugares del departamento Iglesia.



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