Orgullo, patriotismo y superación: El CENS Cordillera de los Andes de Iglesia renovó su lealtad a la bandera
La tarde-noche de Iglesia se tiñó con los colores de la patria en una jornada que quedará guardada en la memoria de la comunidad educativa local.
El CENS Cordillera de los Andes llevó a cabo el solemne acto de renovación de la promesa de lealtad a la bandera nacional, un evento donde el protocolo formal cedió el protagonismo a la emoción pura, al respeto por la insignia patria y, sobre todo, a las historias de vida de quienes asistieron.
La ceremonia contó con el acompañamiento de autoridades escolares, municipales y gremiales, entre quienes se encontraron la directora del establecimiento, Virginia Ibazeta; el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Iglesia, Fortunato Espejo; la secretaria de Educación, Comunicación y Protocolo, Eugenia Rocha; y el delegado departamental de UDAP, Gastón Olarte. Su presencia subrayó el respaldo institucional a una modalidad educativa que es pilar fundamental para el desarrollo social del departamento.
El verdadero significado de volver a las aulas
Las alumnas de 3º año, Katerina Galleguillo, Luján Naranjo, Bianca Martín y María Varela, fueron las encargadas de ponerle voz y cuerpo a este emotivo juramento. Para ellas, al igual que para sus compañeros, esta renovación tuvo un significado que trasciende lo estrictamente escolar.
En la educación de jóvenes y adultos, cada día en el aula representa un triunfo contra el reloj y las responsabilidades cotidianas. Quienes asisten a un CENS no solo buscan un título; buscan saldar una deuda pendiente consigo mismos. Son hombres y mujeres que, a menudo divididos entre las exigencias laborales, el cuidado de la familia y los compromisos del hogar, eligen postergar el descanso para encender una luz de esperanza en su propio futuro. Por eso, verlas frente a la bandera, reafirmando su compromiso ciudadano, fue el reflejo exacto de un coraje silencioso y constante.
«La modalidad de los CENS no solo ofrece la terminalidad de los estudios secundarios; funciona como un espacio de resistencia y segundas oportunidades, donde el derecho a aprender demuestra que nunca es tarde para reescribir la propia historia.»
Un compromiso con el futuro de Iglesia
El acto demostró que el patriotismo no es un concepto abstracto de los libros de historia, sino un ejercicio diario que se nota en las ganas de progresar. Al igual que el resto de los estudiantes de la provincia de San Juan, los alumnos iglesianos vivieron su ceremonia con el pecho lleno de orgullo, demostrando que la educación es la herramienta más poderosa para transformar realidades.
La comunidad despidió la jornada con aplausos cerrados y lágrimas en los ojos, celebrando no solo a una bandera que nos une, sino el enorme ejemplo de superación que estos jóvenes y adultos le regalan día a día a todo el departamento de Iglesia.
fernandopoblete

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